Si has llegado a esta página significa que sientes inquietud por aumentar tu autocuidado.
Cuando sea el momento darás el paso, no tengas prisa, escucha tu interior y sabrás cuándo llega.
Explora mi enfoque terapéutico y accede a la información que necesites para empezar la terapia individual.
Veo los «síntomas» o aquello que nos molesta como algo que está cumpliendo o ha cumplido una función a la que es importante atender.
Lo más importante e indispensable para mí es generar un espacio seguro, una relación de confianza en la que todo malestar sea bienvenido para poder ayudar a las personas a tener una base sobre la que ganar autonomía y seguir adelante.
Entiendo a la persona en su conjunto, tanto personal (mente-cuerpo-emoción) como con lo que hay alrededor (no somos independientes de nuestro contexto).
Acompaño desde la autenticidad, sin juicios, respetando tu proceso y tus tiempos. Combino el trabajo con el cuerpo, la palabra, la emoción y la conexión terapéutica.
Trataremos de construir un espacio seguro ya sea de manera presencial como online.
Te aseguro que generar un vínculo entre nosotras no dependerá en absoluto del formato (ya sea videollamada o en un espacio físico frente a frente), eso va a depender más del feeling, te invito a que te dejes guiar por él para elegir terapeuta.
Empecé a ver a Anna por recomendación de mi psicóloga del CSMA, ya que sentía que necesitaba un refuerzo adicional (las sesiones en el centro eran muy espaciadas y de solo media hora, lo cual se me quedaba corto). Desde el primer momento me sentí escuchada y acompañada. En la primera visita llegué con una larga lista de cosas que me preocupaban, y ahora, después de varios meses trabajando juntas, esa lista se ha resuelto. Más que una consulta médica, cada sesión se sentía como ir a ver a una amiga con la que puedes hablar de todo sin miedo a ser juzgada. Estoy muy agradecida por su apoyo, cercanía y profesionalidad. La recomiendo de corazón.Publicado en GoogleAndreea Rosu Como ella me ha dicho justo hoy: desde el webinar en el que nos conocimos ya había mucho trabajo hecho, fue una conexión inmensa e inmediata. Con Anna he encontrado el espacio seguro para todo. Su autenticidad y su infinito conocimiento (porque eres muy lista😉) me ha ayudado tanto a ser YO y a identificar qué partes no eran mías, es tanto el alivio y agradecimiento que siento que no la quiero soltar. Nos vemos en Noviembre ♥️✨Publicado en GoogleAlba Camacho Villar Grupo de terapeutas super recomendado! En todo momento, tanto Anna como Yasmina, supieron entender cuál estaba siendo mi necesidad en cuanto a las dificultades que les comenté que estaba pasando. Excelentes profesionales!Publicado en GoogleFederico Vescovo Me habían recomendado acudir a las supervisiones con Anna y no imaginé que encontraría un espacio tan bueno para trabajar con otras terapeutas! Anna genera y guía un ambiente seguro y de cuidado para todas, donde la sesión fluye con mucha conciencia, reflexión y mucho aprendizaje. La recomiendo 100%!Publicado en Googleteresa cobo Anna ha conseguido crear un auténtico colchoncito en el grupo de supervisión, donde sentirse en casa. Desde el principio ha sido un gustazo participar y sentir que todas somos compañeras, que no hay juicio, sino todo lo contrario. Es un espacio de autocuidado y sostén seguro.Publicado en GoogleMaria Vazquez Como psicóloga, superviso casos con Anna, y es de las mejores cosas que he hecho este año. Su apertura de mente, generosidad, sinceridad, compasión y el no juicio cuando comunica y escucha hace que te sientas a salvo y con libertad de compartir aquello que necesites. Sin duda seguiré con ella.Publicado en GoogleEva Mareque Hazas Estuve en supervisiones con Anna y la verdad que fue una maravilla cómo sostuvo espacio de verdad. Va más allá de algo mental, Anna trata de sentir qué te está pasando y es capaz de ir de lleno a ver lo que tú misma no puedes ver. Fue una supervisión muy útil no solo para lo profesional sino para lo personal. Totalmente recomendada como terapeuta y supervisora.Publicado en GoogleBelen Lopez No me extraña que todas las reseñas sean de 5 estrellas, y es que aún no hay suficientes para reflejar todo lo que vale el trabajo de Anna. Conocí a Anna por el contenido generoso que comparte en redes sociales y en seguida sentí que conectábamos. Hablamos algunas veces sobre las reflexiones que proponía y esas charlas fueron creando un vínculo de confianza. Empecé terapia con Anna un año más tarde, en un punto muy muy bajo y de bastante desesperación después de más de dos años tomando antidepresivos y en procesos de terapia que me llenaban de culpa. Hacer terapia con Anna es hablar desde el cuerpo, conectar con las emociones y lo más importante, llegar agradecer al cuerpo y la mente todo lo que han hecho para traernos hasta este momento. Es dejar de señalarnos y no ser señalados por el otro. Aunque confío en Anna al 100% a mi cuerpo le costó más entender que nuestro vínculo es un sitio seguro, pero su acompañamiento sincero, paciente y cálido me ha permitido avanzar muchísimo en mi proceso y crear otros vínculos seguros que me sirven de base. Otro de mis grandes miedos era hundirme en la tristeza por remover cosas en las sesiones, con Anna nunca me he sentido abandonada a mi suerte. Si alguna sesión me remueve mucho, siempre se asegura de que estoy lista para marchar antes de despedirnos. También destaco su disponibilidad, para mí ha sido crucial saber que está allí si la necesito, a un mensaje de distancia. Anna me ha ayudado a construir en terapia un lugar seguro y de cuidados para mí, cuando a veces me pierdo hablando del otro.. me ayuda a volver a mi, a lo que necesito y a usar mis energías en cuidarme. La terapia con Anna es imperfecta, un espacio para permitirse ser incoherentes, flexibles, vulnerables, desde la consciencia de lo que estamos escogiendo. Nunca me he sentido juzgada ni presionada a hacer cosas que no quería (aunque fueran tan básicas como salir de la cama) Anna no solo me ha ayudado a mi, he acudido a ella en busca de ayuda para personas a las que quiero muchísimo y les ha dado la mano y les ha ayudado a encontrar a alguien con quien sentirse en casa. Podría escribir sobre Anna muchísimo pero os recomiendo que la conozcáis, a través de su web, sus redes, etc Muchísimas gracias Anna por todo el camino que hemos andado. ❤️❤️❤️❤️❤️Publicado en GoogleInés FM Anna ha sido siempre un lugar seguro en los años que llevo con ella en terapia. Siempre tan humana, tan cercana, llevando la terapia de una forma súper respetuosa. Que no puedo tener más que palabras de agradecimiento para ella. Gracias, que suerte estar recorriendo este camino contigo 🍀✨Publicado en GoogleCristina López Navarro Anna es una psicoterapeuta que te guía y acompaña de forma fácil, suave y con ese toque de humor tan característico suyo, hacia aprendizajes profundos, intensos y reveladores. Su forma de transmitir y entender la terapia es pura sensibilidad y artesanía. Ha sido un placer nutrirme del espacio de supervisión tan bonito y cuidado que creó y que hemos ido tejiendo entre todas las compañeras, con profundo respeto, cariño y generosidad.Publicado en GoogleCelia De Jorge Redondo
Dar el paso de iniciar la terapia suele ser de los más difíciles que te vas a encontrar. En mi propia experiencia, y la de las personas a las que acompaño, a menudo aparecen muchos miedos, a veces camuflados en forma de “excusas inconscientes” del tipo: “no tengo tiempo”, “ahora estoy mejor y prefiero no tocar nada”, “estoy demasiado removida como para ir a remover más”…
No sé en qué punto te encuentras, pero quiero adelantarte que el tiempo que tomas entre pensar en ir a terapia y dar el paso también es importante.
Ahora sí que sí, voy a dejarte estos cinco consejos:
Si resuenas con este artículo vengo a decirte que hoy en día, gracias a las redes sociales, tienes mucho más acceso disponible para ver a profesionales comunicar sobre salud mental. Te invito a que confíes en tu intuición y, si te animas a dar el paso, lo hagas con alguien que te transmita confianza o te guste la visión que difunde acerca de la terapia.
Menudo temazo este. Me atrevería a decir que es el miedo más común de todos. La verdad es que dar el paso de ir a terapia es, en parte, como lanzarse al vacío, y yo, como terapeuta, aprendí lo que era eso de “no juzgar” a medida que fui contándole mi “m*erda” a mi terapeuta y sentí que al otro lado no había ese juicio (y cuando pienso en ese miedo recuerdo que, sobre todo, era terror a confirmar el juicio interno que había en mi). Es dar un voto de confianza y, desde ya te digo, si hueles algo de juicio en una primera sesión…¡huye!
Por otro lado sé que da palo contarle tu vida a una persona desconocida pero a menudo esto es mucho más natural de lo que te imaginas. Además, en esto de respetar los ritmos, es importante que quien te acompañe también respete hasta donde estés dispuesta a contar. NO, no tienes que contarlo todo el primer día, ni el segundo, ni el tercero. Es más, te aconsejo que te fíes de ti, tu intuición es más sabia de lo que crees, y cuando estés preparada para contar (lo que sea) lo harás de una manera más natural de lo que imaginas.
Las relaciones en terapia son como las relaciones que desarrollamos fuera de ella, con unas personas sentimos más feeling que con otras. Por suerte, hay muchas terapeutas, te recomiendo que antes de consultar te tomes el tiempo para, o bien pedir recomendación, o bien bichear bien RRSS para ver si hay alguien que te llame la atención a la hora de comunicar sobre la terapia. Más allá del tipo de terapia o de si quieres hacer terapia online o presencial, lo más ampliamente demostrado para el éxito terapéutico es la construcción de un vínculo seguro y eso va más de feelings que de teoría. De hecho, no es algo que se pueda aprender en ningún libro, es algo que se siente y punto.
Trataremos de construir un espacio seguro ya sea de manera presencial como online. Por eso, generar un vínculo entre tu terapeuta y tú no dependerá en absoluto e si se trata a través de una videollamada o en un espacio físico frente a frente.
Esta es una pregunta que me hacen a menudo y tengo que decirte que depende. Depende de tu ritmo y de lo que te haya tocado vivir. Normalmente cuando acudimos a terapia llevamos 20, 30, 40 años o más funcionando de la mejor manera que hemos podido. Poder encontrar otras formas de hacer no es tarea fácil y cuando se trata de cuidar la salud mental, las prisas no son buena compañía. En cuanto al precio; desgraciadamente, hoy en día aún no tenemos un sistema público de salud que garantice la accesibilidad de la salud mental a todos los estratos sociales; esto es un hecho. En el ámbito privado, el precio de una sesión de terapia puede oscilar entre los 50 y los 70 euros. Más de eso me parece excesivo, menos de eso (a no ser que tu terapeuta tenga algunas sesiones más baratas según condición económica), me parece sospechoso (teniendo en cuenta los gastos que supone al mes la supervisión de casos, el proceso de terapia personal y la formación. Eso significaría que alguno de estos tres factores puede que no se esté cumpliendo).
